{"id":5672,"date":"2026-11-02T03:53:24","date_gmt":"2026-11-02T03:53:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sanidad.org.ar\/filiales\/la-fe-no-tiene-partido-politico\/"},"modified":"2026-11-02T03:53:24","modified_gmt":"2026-11-02T03:53:24","slug":"la-fe-no-tiene-partido-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sanidad.org.ar\/filiales\/la-fe-no-tiene-partido-politico\/","title":{"rendered":"La Fe no tiene Partido pol\u00edtico."},"content":{"rendered":"<p>DIOS NO TIENE PARTIDO: LA FE NO SE NEGOCIA EN EL MERCADO DE LAS IDEOLOG\u00cdAS<br \/>\nPor Leonel Cotuli<br \/>\nagrupaci\u00f3n Unidos por la Transformaci\u00f3n<\/p>\n<p>Hay algo que debemos empezar a decir con claridad: Dios no es de derecha, no es de izquierda y tampoco pertenece a ning\u00fan partido pol\u00edtico. Dios no necesita que una ideolog\u00eda lo represente, ni que un dirigente lo utilice para legitimar sus propias convicciones.<\/p>\n<p>En tiempos donde la grieta parece haberse convertido en una forma de vida, asistimos a un fen\u00f3meno preocupante: la pretensi\u00f3n de algunos sectores de apropiarse de la figura de Dios para darle una supuesta legitimidad divina a sus posiciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Unos sostienen que Dios est\u00e1 con la derecha porque hablan de orden, autoridad, tradici\u00f3n, esfuerzo individual y libertad econ\u00f3mica. Otros pretenden ubicarlo exclusivamente en la izquierda porque hablan de igualdad, solidaridad y justicia social.<\/p>\n<p>Pero \u00bfdesde cu\u00e1ndo el Creador del universo necesita una etiqueta pol\u00edtica para expresar su voluntad?<\/p>\n<p>Las categor\u00edas de izquierda y derecha pertenecen a la historia de las construcciones pol\u00edticas humanas. Dios, en cambio, trasciende los tiempos, las fronteras y las ideolog\u00edas. Pretender reducir su grandeza a una bandera partidaria no es defender la fe: es intentar ponerla al servicio de una conveniencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Y si vamos a hablar de la Biblia, hablemos de toda la Biblia, no solamente de los vers\u00edculos que nos convienen.<\/p>\n<p>A quienes pretenden justificar un modelo basado exclusivamente en el individualismo, la acumulaci\u00f3n de riquezas o el \u00e9xito econ\u00f3mico, habr\u00eda que recordarles que Jes\u00fas fue contundente: \u00abNo pod\u00e9is servir a Dios y a las riquezas\u00bb (Mateo 6:24).<\/p>\n<p>La Escritura tambi\u00e9n nos exige defender al d\u00e9bil, al hu\u00e9rfano, a la viuda y al extranjero. Isa\u00edas 1:17 nos llama a buscar la justicia y socorrer al oprimido. Proverbios 14:31 advierte sobre la responsabilidad moral que tenemos frente al pobre.<\/p>\n<p>Por lo tanto, nadie puede invocar a Dios para justificar la indiferencia frente al sufrimiento ajeno. La libertad econ\u00f3mica no puede convertirse en una excusa para abandonar la compasi\u00f3n. El orden sin justicia pierde su sentido y la prosperidad que ignora al pr\u00f3jimo deja de ser un verdadero progreso humano.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n debemos decirles algo a quienes creen que la transformaci\u00f3n de la sociedad puede depender exclusivamente del Estado, de las estructuras econ\u00f3micas o de una confrontaci\u00f3n permanente entre clases sociales.<\/p>\n<p>La Biblia tambi\u00e9n habla de responsabilidad individual, de libertad, de trabajo, de honestidad y de transformaci\u00f3n personal. El mandamiento \u00abNo hurtar\u00e1s\u00bb (\u00c9xodo 20:15) no pierde su valor seg\u00fan la posici\u00f3n ideol\u00f3gica de quien lo lea. En 2 Corintios 5:10 encontramos, adem\u00e1s, una referencia a la responsabilidad de cada persona por sus propias acciones.<\/p>\n<p>La solidaridad no puede confundirse con la ausencia de responsabilidad, del mismo modo que la responsabilidad individual jam\u00e1s deber\u00eda utilizarse para justificar la indiferencia social.<\/p>\n<p>No necesitamos elegir entre la dignidad del que trabaja y la dignidad del que necesita ayuda. No tenemos que enfrentar la libertad individual con la justicia social. Una sociedad verdaderamente humana necesita ambas.<\/p>\n<p>Tampoco podemos convertir el patriotismo en una supuesta superioridad espiritual. Dios no pertenece a una naci\u00f3n, una bandera, una cultura ni una frontera. G\u00e1latas 3:28 nos recuerda que, en Cristo, las diferencias humanas no determinan nuestra dignidad ante Dios.<\/p>\n<p>Y mucho menos podemos utilizar la fe para alimentar el odio. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a amar incluso a nuestros enemigos (Mateo 5:44). Esa ense\u00f1anza deber\u00eda hacernos reflexionar profundamente antes de se\u00f1alar, descalificar o deshumanizar a quienes piensan diferente.<\/p>\n<p>HAY UN PASAJE B\u00cdBLICO QUE DEBER\u00cdAMOS RECORDAR<br \/>\nEn Josu\u00e9 5:13-14 encontramos una escena extraordinaria. Josu\u00e9 se encuentra con un hombre que lleva una espada desenvainada y le pregunta:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfEres de los nuestros o de nuestros enemigos?\u00bb.<\/p>\n<p>La respuesta es contundente:<\/p>\n<p>\u00abNo; mas como Pr\u00edncipe del ej\u00e9rcito de Jehov\u00e1 he venido ahora\u00bb.<\/p>\n<p>Hay una ense\u00f1anza profunda en ese encuentro. Josu\u00e9 quer\u00eda saber de qu\u00e9 lado estaba aquel enviado, pero la respuesta no se acomod\u00f3 a sus categor\u00edas humanas.<\/p>\n<p>La pregunta que deber\u00edamos hacernos hoy no es si Dios est\u00e1 de nuestro lado pol\u00edtico. La pregunta es si nosotros estamos actuando de acuerdo con los principios que decimos defender en su nombre.<\/p>\n<p>Porque es muy f\u00e1cil levantar una bandera con una frase b\u00edblica. Lo verdaderamente dif\u00edcil es practicar el amor, la humildad, la justicia, la misericordia y la honestidad cuando nadie nos est\u00e1 mirando.<\/p>\n<p>NUESTRA POSICI\u00d3N: DIOS NO SE UTILIZA PARA DIVIDIR A LA SOCIEDAD<br \/>\nDesde Unidos por la Transformaci\u00f3n, creemos que la pol\u00edtica debe estar al servicio de las personas y no las personas al servicio de las ideolog\u00edas.<\/p>\n<p>Creemos en la responsabilidad individual, en el trabajo digno, en la libertad, en la educaci\u00f3n, en la justicia social, en la protecci\u00f3n de las infancias, en el acompa\u00f1amiento de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad y en la construcci\u00f3n de oportunidades reales para todos.<\/p>\n<p>Creemos que una sociedad necesita instituciones fuertes, pero tambi\u00e9n corazones sensibles. Necesita desarrollo econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n solidaridad. Necesita autoridad, pero tambi\u00e9n humanidad.<\/p>\n<p>Y creemos, fundamentalmente, que ninguna persona deber\u00eda tener que demostrar que pertenece a una determinada corriente pol\u00edtica para ser considerada digna del amor de Dios.<\/p>\n<p>No vamos a permitir que la fe se transforme en una herramienta de marketing electoral, que la Biblia se utilice como un manual de propaganda partidaria o que el nombre de Jes\u00fas sea empleado para alimentar enfrentamientos entre argentinos.<\/p>\n<p>No se trata de prohibir que alguien tenga sus ideas pol\u00edticas ni de cuestionar a quien encuentre en su fe una inspiraci\u00f3n para participar de la vida p\u00fablica. Se trata de poner un l\u00edmite a la apropiaci\u00f3n de lo sagrado para justificar intereses terrenales.<\/p>\n<p>Dios no necesita defensores partidarios. Necesita personas dispuestas a practicar sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s haya llegado el momento de dejar de preguntarnos de qu\u00e9 lado est\u00e1 Dios y comenzar a preguntarnos de qu\u00e9 lado estamos nosotros cuando alguien tiene hambre, cuando un ni\u00f1o necesita protecci\u00f3n, cuando una familia atraviesa una dificultad, cuando una persona lucha contra una adicci\u00f3n o cuando alguien necesita una mano para volver a empezar.<\/p>\n<p>Porque la fe no se demuestra con una consigna pol\u00edtica. Se demuestra con las acciones.<\/p>\n<p>Y si algo deber\u00eda unirnos por encima de cualquier diferencia es precisamente eso: la capacidad de amar, respetar y construir una sociedad donde nadie quede descartado.<\/p>\n<p>M\u00e1s amor y menos odio. M\u00e1s justicia y menos indiferencia. M\u00e1s humanidad y menos fanatismo.<\/p>\n<p>Que nadie se confunda: podemos tener distintas ideas pol\u00edticas, defender distintos modelos econ\u00f3micos y debatir profundamente sobre el rumbo de nuestro pa\u00eds. Lo que no podemos hacer es pretender que Dios sea propiedad de quienes piensan como nosotros.<\/p>\n<p>Dios no tiene partido. La fe no tiene due\u00f1o. Y el amor al pr\u00f3jimo no puede tener color pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Leonel Cotuli<br \/>\n Unidos por la Transformaci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DIOS NO TIENE PARTIDO: LA FE NO SE NEGOCIA EN EL MERCADO DE LAS IDEOLOG\u00cdAS Por Leonel Cotuli agrupaci\u00f3n Unidos por la Transformaci\u00f3n Hay algo que debemos empezar a decir con claridad: Dios no es de derecha, no es de izquierda y tampoco pertenece a ning\u00fan partido pol\u00edtico. Dios no necesita que una ideolog\u00eda lo represente, ni que un dirigente lo utilice para legitimar sus propias convicciones. 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Pero tambi\u00e9n debemos decirles algo a quienes creen que la transformaci\u00f3n de la sociedad puede depender exclusivamente del Estado, de las estructuras econ\u00f3micas o de una confrontaci\u00f3n permanente entre clases sociales. La Biblia tambi\u00e9n habla de responsabilidad individual, de libertad, de trabajo, de honestidad y de transformaci\u00f3n personal. El mandamiento \u00abNo hurtar\u00e1s\u00bb (\u00c9xodo 20:15) no pierde su valor seg\u00fan la posici\u00f3n ideol\u00f3gica de quien lo lea. En 2 Corintios 5:10 encontramos, adem\u00e1s, una referencia a la responsabilidad de cada persona por sus propias acciones. La solidaridad no puede confundirse con la ausencia de responsabilidad, del mismo modo que la responsabilidad individual jam\u00e1s deber\u00eda utilizarse para justificar la indiferencia social. No necesitamos elegir entre la dignidad del que trabaja y la dignidad del que necesita ayuda. No tenemos que enfrentar la libertad individual con la justicia social. Una sociedad verdaderamente humana necesita ambas. Tampoco podemos convertir el patriotismo en una supuesta superioridad espiritual. Dios no pertenece a una naci\u00f3n, una bandera, una cultura ni una frontera. G\u00e1latas 3:28 nos recuerda que, en Cristo, las diferencias humanas no determinan nuestra dignidad ante Dios. Y mucho menos podemos utilizar la fe para alimentar el odio. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a amar incluso a nuestros enemigos (Mateo 5:44). Esa ense\u00f1anza deber\u00eda hacernos reflexionar profundamente antes de se\u00f1alar, descalificar o deshumanizar a quienes piensan diferente. HAY UN PASAJE B\u00cdBLICO QUE DEBER\u00cdAMOS RECORDAR En Josu\u00e9 5:13-14 encontramos una escena extraordinaria. Josu\u00e9 se encuentra con un hombre que lleva una espada desenvainada y le pregunta: \u00ab\u00bfEres de los nuestros o de nuestros enemigos?\u00bb. La respuesta es contundente: \u00abNo; mas como Pr\u00edncipe del ej\u00e9rcito de Jehov\u00e1 he venido ahora\u00bb. 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Creemos en la responsabilidad individual, en el trabajo digno, en la libertad, en la educaci\u00f3n, en la justicia social, en la protecci\u00f3n de las infancias, en el acompa\u00f1amiento de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad y en la construcci\u00f3n de oportunidades reales para todos. Creemos que una sociedad necesita instituciones fuertes, pero tambi\u00e9n corazones sensibles. Necesita desarrollo econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n solidaridad. Necesita autoridad, pero tambi\u00e9n humanidad. Y creemos, fundamentalmente, que ninguna persona deber\u00eda tener que demostrar que pertenece a una determinada corriente pol\u00edtica para ser considerada digna del amor de Dios. No vamos a permitir que la fe se transforme en una herramienta de marketing electoral, que la Biblia se utilice como un manual de propaganda partidaria o que el nombre de Jes\u00fas sea empleado para alimentar enfrentamientos entre argentinos. No se trata de prohibir que alguien tenga sus ideas pol\u00edticas ni de cuestionar a quien encuentre en su fe una inspiraci\u00f3n para participar de la vida p\u00fablica. Se trata de poner un l\u00edmite a la apropiaci\u00f3n de lo sagrado para justificar intereses terrenales. Dios no necesita defensores partidarios. Necesita personas dispuestas a practicar sus ense\u00f1anzas. Quiz\u00e1s haya llegado el momento de dejar de preguntarnos de qu\u00e9 lado est\u00e1 Dios y comenzar a preguntarnos de qu\u00e9 lado estamos nosotros cuando alguien tiene hambre, cuando un ni\u00f1o necesita protecci\u00f3n, cuando una familia atraviesa una dificultad, cuando una persona lucha contra una adicci\u00f3n o cuando alguien necesita una mano para volver a empezar. Porque la fe no se demuestra con una consigna pol\u00edtica. 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